Espectáculos
13/08/2026

LA SEÑORA DEL LUJO SILENCIOSO EN LA AVANT PREMIER DE YO, NARCISO

Por Gabriela Guerero Marthineitz

Hay algo que muchas veces sucede frente a una película: miramos a los actores, seguimos la historia, nos dejamos llevar por las escenas y disfrutamos de una determinada estética, pero pocas veces nos detenemos a pensar en todo lo que hubo detrás de esa imagen que estamos viendo.

Nada está librado al azar.

Un color, una textura, un accesorio, una camisa, la forma de llevar el pelo o incluso el tono de un labial pueden decir muchísimo sobre un personaje.

Y allí aparece el trabajo, muchas veces silencioso pero fundamental, de los diseñadores de vestuario.

En Yo, Narciso, la nueva película dirigida por Adrián Suar, ese trabajo adquiere una dimensión particularmente interesante: Natalia Oreiro interpreta dos personajes diferentes y, sin embargo, ambos viven en el mismo cuerpo.

El desafío de construir esas dos identidades estuvo en manos de Liliana “Lili” Piekar, responsable del diseño de vestuario, junto a un equipo integrado por Gabriela Varela, Jennifer Toledo, Yani Pastore, Virginia Vega y Lina Piekar.

Lili cuenta con una extensa trayectoria profesional en cine, televisión y teatro, con trabajos que incluyen Santa Evita, The Two Popes, 30 noches con mi ex, Matrimillas, Las hermanas fantásticas y otras numerosas producciones.

En Yo, Narciso, su experiencia vuelve a ponerse al servicio de una historia en la que el vestuario tiene una función narrativa fundamental.

“Mi trabajo es en equipo, sin mi equipo, realmente no existo”, me cuenta Lili.

Y ese equipo no trabaja de manera aislada.

El diseño de personaje es un proceso en el que intervienen diferentes áreas y en el que cada decisión debe dialogar con las demás.

En este proyecto, Lili trabajó especialmente junto a Karina Camporino, jefa de maquillaje y pelo, con quien conversó y pensó la construcción de los personajes. También hubo un trabajo muy cercano con Arte y Fotografía, teniendo siempre en cuenta las locaciones, los decorados y la iluminación.

Porque diseñar un personaje no es simplemente vestirlo.

Es pensar quién es, cómo se mueve, qué transmite, qué colores lo representan y cómo su apariencia puede acompañar su historia.

Miranda: sensualidad, color y carácter

En Miranda, la construcción visual es mucho más intensa.

Aparece el rojo como uno de los grandes protagonistas, muchas veces combinado con animal print.

Hay blusas de telas sensuales, equipos en blanco y negro, verdes, marrones y una paleta de colores tierra que le otorga una personalidad mucho más marcada.

Y hay un detalle imposible de ignorar: la boca rojo sangre.

El maquillaje, en este caso, no es un elemento independiente del vestuario.

Forma parte del personaje, como también lo hacen las texturas, los estampados y la manera en que cada prenda acompaña el cuerpo de Natalia.

Miranda tiene una presencia visual fuerte, femenina y sofisticada, pero sin necesidad de caer en la extravagancia.

Todo está pensado.

Rocío: la intelectual detrás de los anteojos

Rocío transita, en cambio, por otro universo.

Es socióloga y profesora universitaria y tiene una apariencia mucho más informal, intelectual y cotidiana.

La vemos con remeras, chalecos, camperas, camisas oversize y hasta traje sastre, en combinaciones que transmiten una personalidad completamente diferente.

Los colores también acompañan ese cambio.

La paleta se vuelve más relajada y natural, con tonos que ayudan a construir esa imagen de mujer intelectual, más despojada y menos preocupada por la apariencia.

Y aparecen los anteojos de la nueva colección de Natalia Oreiro, un accesorio que termina de completar esa identidad.

El pelo también cuenta: Rocío aparece muchas veces con el cabello recogido, reforzando esa imagen de mujer práctica, estudiosa y concentrada, mientras que el maquillaje es mucho más discreto.

No necesita una boca roja para imponerse.

Su personaje se construye desde otro lugar.

Dos universos que en algún momento se encuentran

Y aquí aparece, quizás, una de las partes más interesantes del trabajo de Piekar.

Porque los dos personajes no viven en mundos completamente aislados.

En determinados momentos sus universos se encuentran y es allí donde el vestuario empieza a jugar con pequeños detalles, algunos muy sutiles y otros incluso graciosos.

No hay necesidad de subrayar el recurso.

El vestuario habla.

Y lo hace de una manera estética, armónica y, en muchos casos, casi imperceptible para el espectador.

Una de las escenas que más me llamó la atención es la del almuerzo en la casa de la madre de Máximo Rey, el personaje interpretado por Adrián Suar, cuya madre es interpretada por Moria Casán.

Natalia aparece con un vestido marrón y un saco verde.

A primera vista, podría parecer simplemente una combinación elegante y muy actual. Pero detrás hay una decisión estética mucho más profunda.

Lili me cuenta que la escena estaba pensada como una mesa saturada de colores, una comedia brillante, con una estética que remite al universo de Pedro Almodóvar, por eso la elección de esos colores funcionaba dentro del cuadro general.

Nada casual.

Nada puesto simplemente porque “queda lindo”.

Natalia Oreiro: una actriz que también construye desde la moda

Natalia Oreiro tiene, además, una característica que la acompaña desde hace muchos años: es una de esas actrices que rara vez pasan inadvertidas por sus elecciones de vestuario.

Lo vemos en sus personajes de ficción, en sus apariciones públicas, en las galas, en las ceremonias de premios y en sus películas.

Pero en Yo, Narciso hay algo diferente.

Porque no se trata solamente de que Natalia luzca bien.

La ropa ayuda a que Natalia deje de ser Natalia y se convierta en Miranda o en Rocío.

Lili cuenta que fue un verdadero placer trabajar con ella y que Natalia es, ante todo, una compañera de trabajo.

La define como una profesional muy trabajadora, que se compromete muchísimo con los personajes que interpreta, aporta información y propuestas, conoce profundamente su cuerpo y sabe cómo utilizarlo a su favor, pero que también escucha.

Ese diálogo creativo es fundamental.

Natalia, además, cuenta con su propia productora de moda, que la acompaña y la ayuda a generar recursos para sus personajes.

Muchas de las prendas que luce en la película pertenecen a su propia colección.

Una galería de estilos

Hay una serie de escenas de Yo, Narciso en las que Natalia parece transitar por una verdadera galería de estilos.

Rojo y animal print.

Blanco y negro.

Verde y marrón.

Colores tierra.

Texturas sensuales.

Camisas oversize.

Chalecos.

Trajes.

Anteojos.

Labios rojo sangre.

Pelo recogido.

Poco maquillaje.

Cada combinación construye una parte de la historia.

Y allí es donde, para mí, aparece el verdadero valor del trabajo de un diseñador de vestuario.

Porque el vestuario no debería llamar la atención sobre sí mismo: debería hacer que entendamos al personaje.

En Yo, Narciso, Lili Piekar consigue algo particularmente complejo: construir dos mujeres diferentes interpretadas por una misma gran actriz, sin convertir esas diferencias en caricaturas.

Miranda y Rocío tienen personalidades, profesiones, estilos y maneras de habitar el mundo diferentes.

Y Natalia las interpreta.

Pero también las viste.

Las habita.

Las construye.

Y cada detalle importa.

Quizás esa sea la verdadera sofisticación: cuando todo está pensado y, sin embargo, parece natural.

Porque detrás de un personaje que simplemente entra en escena hay horas de trabajo, conversaciones, pruebas, decisiones, colores, texturas, maquillaje, pelo, accesorios, fotografía, arte y un equipo entero pensando en algo que muchas veces el espectador apenas registra.

Ese es el lujo silencioso del cine.

Que todo parezca fácil cuando detrás hubo muchísimo trabajo.

Hasta el próximo estreno!

La Señora del Lujo Silencioso



MÁS LEÍDAS

  • ¡ESCÁNDALO! CHECHU BONELLI Y DARÍO CVITANICH, A LOS GRITOS EN LA DISCOTECA MOSCÚ

  • DIOS GELATO: LA HELADERIA ELEGIDA POR LOS FAMOSOS

  • GABRIELA GUERRERO MARTHINEITZ: LA HEREDERA DE UN ESTILO, TRAS LAS HUELLAS QUE DEJÓ SU PADRE

Espectáculos
13/08/2026

LA SEÑORA DEL LUJO SILENCIOSO EN LA AVANT PREMIER DE YO, NARCISO

Por Gabriela Guerero Marthineitz

Encuesta

¿QUIEN DEBE GANAR EL MARTIN FIERRO DE ORO?

  • GUIDO KACZKA
  • RODOLFO BARILI
  • GEORGINA BARBAROSSA
Espectáculos
07/08/2026

GUARDIANES DEL PATRIMONIO MEXICANO CAPÍTULO I: ALEJANDRÍA, LA MUJER QUE PRIMERO IMAGINA Y DESPUÉS BORDA

En una pequeña comunidad de la Sierra Otomí, una mujer transforma una tela en blanco en una obra de arte. Su historia es también la historia de miles de bordadoras que, generación tras generación, han preservado una de las expresiones textiles más emblemáticas de México.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz
Espectáculos
05/08/2026

"INSTANTE": UNA PELÍCULA ARGENTINA QUE PONE EL FOCO EN EL COSTADO HUMANO DEL CÁNCER

En un contexto en el que el acceso a tratamientos y medicamentos oncológicos ocupa un lugar central en el debate público argentino, una producción nacional buscará abrir una nueva mirada sobre esa realidad a través de la ficción.

Por Redaccion

Encuesta

¿QUIEN DEBE GANAR EL MARTIN FIERRO DE ORO?

  • GUIDO KACZKA
  • RODOLFO BARILI
  • GEORGINA BARBAROSSA