Espectáculos
09/09/2026

MÉXICO NO ME SUELTA: ELINA COSTANTINI, FRIDA KAHLO Y EL ENCUENTRO ENTRE MODA, ARTE Y PATRIMONIO

Después de recorrer México y sus tradiciones en “Los Guardianes del Patrimonio Mexicano”, vuelvo a encontrarme con ese universo en Buenos Aires. Esta vez, de la mano de Elina Costantini, protagonista de una nueva edición de SAC que lleva “Viva Frida” por primera vez a Sudamérica. Alta costura, arte, identidad y patrimonio se encuentran en el MALBA, con más de 300 piezas de Frida, cuatro diseñadoras y una experiencia que también llega a la mesa de Coronado, el restaurante creado por Elina junto a seis inversores.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Me despedí de México en mi última columna.

Después de recorrer Tenango de Doria, Hueyapan, Taxco y más , de conocer artesanos, bordadoras y plateros, pensé que había llegado el momento de cerrar ese capítulo.

Pero parece que México no me quiere soltar.

Y la verdad… yo tampoco.

Porque México volvió a aparecer en Buenos Aires y lo hizo de una manera que, para mí, tiene mucho sentido: a través de la moda, del arte, de la identidad y del patrimonio.

Y esta vez hay una mujer en el centro de ese encuentro.

Elina Costantini.

A Elina la conozco desde hace muchos años.

La conocí cuando era modelo, cuando todavía estaba construyendo su camino en la moda.

Recuerdo incluso una conversación con, Jorge Ibánñez, gran diseñador de alta costura y amigo, que me habló de una joven que había conocido y que iba a convertirse en una de sus próximas musas.

Y así fue.

Elina se convirtió en una de las mujeres más importantes que formaron parte de su universo creativo.

Yo fui observando ese recorrido.


Y hoy me encuentro con una Elina diferente: empresaria, gestora y creadora de proyectos que buscan poner en diálogo la moda con el arte y la cultura.

Ahí aparece SAC, la Semana de la Alta Costura Argentina, que este año llega a su cuarta edición en el MALBA.

Pero también aparece Frida Kahlo.

Y acá empieza una historia que, de alguna manera, une muchas de las cosas de las que venimos hablando.


VIVA FRIDA

Viva Frida llega por primera vez a Sudamérica, en el marco de los 25 años del MALBA.

La exposición está organizada por SAC y el Museo Frida Kahlo de México, bajo la dirección del proyecto de Elina Costantini, con curaduría de Circe Henestrosa y colaboración de Gannit Ankori, reúne más de 300 objetos y piezas vinculados a Frida: vestimentas, accesorios, aparatos ortopédicos, fotografías, cartas, material de archivo, litografías y pinturas.

Pero hay algo que me interesa especialmente.

Porque Viva Frida no propone mirar solamente a la pintora.

Propone mirar a la mujer que construyó su propia imagen.

La ropa ocupa un lugar central.

Los trajes tehuanos, la joyería, los corsés, los objetos personales.


Porque Frida entendió algo que hoy parece obvio, pero que en su momento no lo era: vestirse también podía ser una forma de decir quién era.

Su elección de la vestimenta tehuana no fue simplemente estética, fue una declaración cultural y política, una manera de construir identidad y su ropa también podía funcionar como armadura, símbolo y lenguaje.

Y ahí es donde Viva Frida se encuentra naturalmente con SAC.

Porque la moda deja de ser solamente ropa.

Se convierte en lenguaje.

En identidad.

En expresión cultural.


LA HISTORIA DE ELINA Y FRIDA

Le pregunté a Elina cuándo había descubierto a Frida, me contó una historia que me parece hermosa.

La descubrió cuando tenía cinco años.

Su abuelo le había regalado una computadora de escritorio y la imagen que aparecía como fondo de pantalla era Frida Kahlo.

Ella todavía no sabía quién era.

Con el tiempo comenzó a leer sobre mujeres históricas que habían marcado un antes y un después.

Y Frida volvió a aparecer.

Hasta que a los 19 años viajó por primera vez a México para participar del Mercedes-Benz Fashion Week.

Llegó un sábado por la noche.

Dejó las valijas.

Se fue a dormir.

Y al día siguiente, temprano, tomó un colectivo hasta la Casa Azul.

Y ahí me dijo una frase que resume toda esta historia:

“Nunca más me separé de Frida.”


Quizás por eso Viva Frida no parece una elección azarosa.

Hay una historia que empezó mucho antes de esta exposición.

Y ahora esa historia llega a Buenos Aires.


UNA NUEVA SAC

Elina también entiende que SAC tiene que crecer.

Me contó que es extremadamente obsesiva con los detalles y que siente que cada año aparecen nuevas situaciones que la obligan a crecer, mejorar y perfeccionar el proyecto.

También quise preguntarle cómo hace para combinar una agenda profesional tan exigente con la maternidad.

Su respuesta fue muy concreta: “Trabajando con Kahlo.”

Me contó que la lleva a trabajar con ella casi todos los días y que la clave está en la organización y en trabajar juntas.

Una respuesta sencilla para una pregunta que, en realidad, habla de algo mucho más complejo: cómo se construye una carrera y, al mismo tiempo, se sostiene una vida familiar.

Y este año hay un cambio importante.

SAC sale del nicho tradicional de la alta costura y pasa a llamarse SAC Semana de Alta Costura by Elina Costantini, con una búsqueda más inclusiva.

La programación incorpora, por ejemplo, a diez peluqueros seleccionados de la Fundación Pescar y del público, que trabajarán bajo la dirección de Kérastase Paris, cuyo embajador es Nacho López Fagalde.

También habrá entradas accesibles durante los primeros días y varias actividades de entrada libre y gratuita.

Y esto habla de una transformación.

Porque la alta costura tiene una historia ligada a la exclusividad.

Pero el oficio, la creatividad y la excelencia no necesariamente tienen que ser inaccesibles.

SAC nació justamente con la intención de reivindicar la alta costura argentina, reunir a sus referentes y proyectar el talento nacional hacia el exterior.




CUATRO DISEÑADORAS, CUATRO FRIDAS

Y después están ellas.

Cuatro diseñadoras.

Cuatro miradas.

Cuatro maneras de interpretar a una mujer que convirtió su identidad en parte de su obra.


Natalia Antolín tiene una relación personal con México.

Sus viajes de trabajo, desde Yucatán hasta Chiapas, la acercaron a artesanas, bordados, vestimentas y colores que después fueron fuente de inspiración para sus colecciones.

Para esta ocasión aparecen flores, corazones, encajes, bordados y estampas.

Pero, sobre todo, aparece la fuerza de Frida como mujer capaz de transformar el dolor y las dificultades en una identidad propia.


Camila Romano toma algunas de las siluetas y morfologías más reconocibles de Frida y las lleva a un lenguaje contemporáneo.

Grandes volúmenes.

Shantung.

Satenes de seda.

Ruanas.

Colores vibrantes.

Y estructuras metálicas que representan el dolor físico de Frida, acompañadas por piezas realizadas junto a Limido Joyas.

El calzado realizado especialmente para esta colección es de Claude Benard.


Pía Carregal encuentra su inspiración en la personalidad de Frida, en su voz y en esa capacidad de construir una identidad propia.

Crudos y rojos.

Encajes y terciopelos.

Texturas.

Trabajo artesanal.

Y una coincidencia especialmente interesante: para Pía, esta presentación en MALBA también es el encuentro entre sus dos grandes pasiones, la moda y el arte.


Y está Carla Fernández.

Nacida en Coyoacán, con más de 25 años de trayectoria y un trabajo profundamente ligado a las comunidades artesanas mexicanas.

Su lenguaje parte de la preservación y reinterpretación de técnicas y saberes originarios.

Para ella, la indumentaria es identidad, memoria y cultura.

Y su vínculo con Frida es particularmente potente porque ambas pertenecen a ese universo cultural mexicano en el que la ropa puede ser mucho más que una prenda.



Entonces vuelvo a una pregunta que me acompaña desde México:

¿Dónde termina el patrimonio y dónde empieza la moda?

Quizás no haya una frontera.

Quizás una tradición no se conserva dejándola quieta.

Quizás se conserva cuando alguien consigue interpretarla y hacerla llegar al presente.


CORONADO: FRIDA TAMBIÉN SE SIENTA A LA MESA

Y hay un detalle que Elina quiso especialmente destacar.

Coronado, el restaurante lindero al MALBA, es una creación de Elina junto a un grupo de seis inversores.

Y durante todo septiembre también va a formar parte de esta experiencia.

La propuesta gastronómica incluirá las comidas preferidas de Frida Kahlo, sus tragos preferidos y sus postres.

Me parece un detalle importante porque extiende el universo de Frida más allá de las salas del museo.

Frida no solamente se mira.

También se puede recorrer a través de los sentidos.

La ropa.

El arte.

La comida.

Los tragos.

La música.

Todo forma parte de una misma experiencia.

Y Coronado suma, además, otra dimensión al recorrido profesional de Elina: no solamente está detrás de SAC y de Viva Frida, también participa en la creación de un espacio gastronómico.


EL MALBA SE CONVIERTE EN MÉXICO

La programación va a extenderse durante varios días.

El lunes 14 de septiembre comienza SAC con Natalia Antolín.

El martes 15 será el turno de Camila Romano, a las 18:30, y de Pía Carregal, a las 20.

El miércoles 16 llegará Carla Fernández.

Y el domingo 20, a las 19, la explanada del MALBA se convertirá en una gran pasarela.

Las cuatro diseñadoras presentarán creaciones inspiradas en el universo de Frida Kahlo.

Habrá DJ en vivo, mapping sobre la fachada del museo y el cierre musical de Silvestre y la Naranja.

Y será con entrada libre y gratuita.

El lunes 21, desde las 19, llegará el cierre con folclore mexicano, música en vivo, comidas y tragos.

Y a las 21:30 se proyectará Frida, naturaleza viva, la película de Paul Leduc.

Mientras tanto, Viva Frida inaugurará el sábado 19 de septiembre a las 19 y podrá visitarse desde el 20 de septiembre de 2026 hasta el 15 de marzo de 2027.



Y VUELVO A MÉXICO

Mientras escribo esta columna pienso en mis propios Guardianes del Patrimonio Mexicano.

En Alejandría, en Tenango de Doria.

En Teresa Lino Bello, en Hueyapan.

En los plateros de Taxco.

En esas personas que entendieron que conservar una tradición no significa dejarla congelada.

Significa mantenerla viva.

Y quizás ahí esté el verdadero punto de encuentro entre ellos, Frida y Elina.

Porque todos, de distintas maneras, están hablando de lo mismo:


identidad.


Frida construyó una identidad a través de su ropa y de su obra.

Los artesanos mexicanos la construyen a través de sus técnicas.

Los diseñadores la reinterpretan.

Y Elina está intentando generar un espacio donde todas esas expresiones puedan encontrarse.

Moda.

Arte.

Patrimonio.

Cultura.

No como compartimentos separados.

Sino como parte de una misma conversación.

Yo me despedí de México.

Pero México no me quiere soltar.

Y, sinceramente, espero que siga siendo así.


Porque quizás eso también sea patrimonio:


aquello que viaja, que cambia, que se transforma… pero nunca pierde su identidad.


Hasta la próxima

La Señora del Lujo Silencioso

MÁS LEÍDAS

  • ¡ESCÁNDALO! CHECHU BONELLI Y DARÍO CVITANICH, A LOS GRITOS EN LA DISCOTECA MOSCÚ

  • DIOS GELATO: LA HELADERIA ELEGIDA POR LOS FAMOSOS

  • GABRIELA GUERRERO MARTHINEITZ: LA HEREDERA DE UN ESTILO, TRAS LAS HUELLAS QUE DEJÓ SU PADRE

Espectáculos
09/09/2026

MÉXICO NO ME SUELTA: ELINA COSTANTINI, FRIDA KAHLO Y EL ENCUENTRO ENTRE MODA, ARTE Y PATRIMONIO

Después de recorrer México y sus tradiciones en “Los Guardianes del Patrimonio Mexicano”, vuelvo a encontrarme con ese universo en Buenos Aires. Esta vez, de la mano de Elina Costantini, protagonista de una nueva edición de SAC que lleva “Viva Frida” por primera vez a Sudamérica. Alta costura, arte, identidad y patrimonio se encuentran en el MALBA, con más de 300 piezas de Frida, cuatro diseñadoras y una experiencia que también llega a la mesa de Coronado, el restaurante creado por Elina junto a seis inversores.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Encuesta

¿QUIEN DEBE GANAR EL MARTIN FIERRO DE ORO?

  • GUIDO KACZKA
  • RODOLFO BARILI
  • GEORGINA BARBAROSSA
Espectáculos
04/09/2026

MEXICO: UN CAPITULO QUE NO TERMINA

Después de recorrer México junto a mis amigos Toño y Fran, de conocer a sus familias, descubrir paisajes, sabores y lugares inolvidables, y contar algunas historias de Los Guardianes del Patrimonio Mexicano, llegó el momento de regresar.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz
Espectáculos
28/08/2026

LOS GUARDIANES DEL PATRIMONIO MEXICANO CAPÍTULO IV

José Antonio Díaz, el arquitecto que descubrió el cacao y se convirtió en guardián de una historia mexicana. De niño no le gustaba el chocolate. Hoy investiga el cacao criollo, recupera antiguas bebidas mexicanas, diseña los espacios de Chocolatería 52 y transforma el chocolate en una experiencia donde conviven arquitectura, arte, gastronomía y memoria.

Por Gabriela Guerrero Marthineitz

Encuesta

¿QUIEN DEBE GANAR EL MARTIN FIERRO DE ORO?

  • GUIDO KACZKA
  • RODOLFO BARILI
  • GEORGINA BARBAROSSA